Aquí en Lebrija, en casa de nuestros amigos. Frikito con Antonio, delante de su piscina nueva que ha quedado muy chula. Alucinaron cuando nos vieron entrar porque fuimos sin avisar y se alegraron mucho de vernos.
Marcos y Antonio tienen caballos, y se van al Rocío con ellos, son una pasada y claro me hicieron montarme en uno, no sé ni cómo subí porque entre las proctecciones de las rodillas y las boticas no me podía ni mover, eso sí el pantalón lo llevaba bien alto, tipo torero para la ocasión.
En la foto de arriba no veas el miedo que tenía , pero en la siguiente cómo si tuviera caballo toda la vida, tan feliz y contenta.
Después de la breve visita a nuestros amigos nos fuimos a Sevilla, que esta ba a 60 km., no veas cómo iba paquito por la autopista, casi me vuelo, pero llegamos a tiempo a la comida. El restaurante superchulo, mirar lo qué me pedí de postre ¡Riquísimo!!!
Después de comer nos fuimos a pegar una volteta por Sevilla, el calor que hacía era importante, pero nosotros ni granizo ni calor ni ná, aquí estamos a los pies de la Giralda, en la foto Julio y Paco.
Mirar qué anuncio más gracioso, bueno a mí me pareció curioso porque claro aquí no se venden estas cosas, esos "botos rocieros", aquí de toda la vida botas camperas y esos zapatos flamenco. Me hizo gracia.
La plaza del ayuntamiento, es muy grande, por aquí pasa la carrera oficial y en Semana Santa está toda llena de palcos con sillas para ver pasar lo pasos. En la siguiente foto se ve como queda la plaza para la ocasión. La foto la hicimos una semana santa que estuvimos en casa de nuestros amigos.
En La Magda mirar qué vestiditos vendían, una moná, la tienda hace juego con la de zapatos de Cádiz. Supergraciosos, bueno esto no tiene que ver nada con las motos, pero no va ser todo moto, moto, curva, curva, un poquito también de moda y folklore, digoo.
Y ya nos fuimos para Córdoba, que aún nos quedaba un ratito y no habíamos parado en todo el día. En esos momentos aún no sabíamos que en el Hotel nos esperaba una sorpresa.

En casi todos los pueblos por donde pasábamos nos miraban alucinados, mirar que burritos más monos, hice la foto desde la moto.
La Bahía de Cádiz con su balneario que es una pasada, está muy bien conservado, no veas el calorcito que hacía y nosotros vestidos de astronautas.
Esta foto me encanta, las barcas con la marea baja....
El escaparate que ví en una callecita de Cádiz, supergraciosos los de lunares, toda la tienda era de zapatos de flamenca para bailar .
La catedral de Cádiz, una pena no poder entrar, la plaza era un punto wi-fi de la ciudad y había bastante gente, sobre todo estudiantes, con el portátil y los cascos hablando por el messenger. El casco histórico de Cádiz muy gracioso, estaba animadillo a pesar de ser un día entre semana. 
Aquí Paco al día siguiente preparado con la peaso máquina delante de nuestro Hotel Quéntar, al cual ya le habíamos cogido cariño y todo, con su parking con toallas tendidas, su bar los Angeles, sus hermanos (los morancos) atendiéndonos, en fin, a tó....





Hay a quién le gusta jugar al 3 en raya mientras va en moto, si es que hay gente pa tó. Para que luego digan que es aburrido ir en moto.
Por fin llegamos a Ronda y a quién me encuentro de recepcionista en el hotel ¡Al mismísimo Jesulín de Ubrique! Es que me encontraba famosos por todas partes, en Granada a los Morancos y en Ronda a Jesulín ¿A qué es cagat?














